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Mejores Prácticas de Manejo del Cultivo: “Eficiencia con base en indicadores”

Por: Patricia Díaz Hamburger,
DElegada Gremial Regional Zona Norte

Dentro del módulo de mejores prácticas de manejo del cultivo, en el marco de la XIV Reunión Técnica Nacional de Palma de Aceite, el Coordinador del Programa de Agronomía de Cenipalma, Nolver Arias Arias, realizó su presentación magistral titulada Eficiencia con base en indicadores: práctica y aprendizaje para un cultivo productivo.

La primera palabra que resalta en su presentación es sostenibilidad, siendo este término un común denominador de las dimensiones socioeconómicas y ambientales y que implica el seguimiento de procesos ambientales (sostenibles), sociales (aceptables) y económicos (viables), a través de Indicadores del nivel de tecnología aplicada y medibles en el tiempo. Estos indicadores están compuestos por cinco fases agronómicas del cultivo, y cada fase tiene varios subprocesos:

Establecimiento del cultivo: contempla la caracterización de suelos y condiciones climatológicas, información de estudios topográficos, diseño y establecimiento de sistemas de riego y drenaje, diseño de UMA, adecuación de suelos (composición física y química), y establecimiento de leguminosas.

Labores culturales: incluye el mantenimiento de platos y de interlíneas, podas, disposición de hojas podadas y manejo de infraestructura.

Manejo nutricional: involucra la toma de muestras foliares y de suelos, estimativos de producción, registro de medidas vegetativas, fraccionamiento de la fertilización, época de aplicación y su eficiencia en el cultivo.

Manejo sanitario: incorpora el censo, seguimiento y manejo de plagas y enfermedades, calidad del follaje y área foliar.

Cosecha y producción: comprende criterios y ciclos de cosecha, recolección de racimos y frutos, calidad del fruto cosechado y producción.

Con el propósito de resaltar la importancia de estos indicadores respecto a las problemáticas priorizadas, a continuación se relacionan las actividades de investigación por zonas:

Zona Norte:

  • Hoja clorótica y su relación con las condiciones físicas de suelos, la nutrición y los factores agrícolas (riegos y drenajes).
  • Manejo de la pudrición de estípite (diagnóstico temprano, agente causal, proceso infectivo, manejo y su relación con el daño de Strategus aloeus).
  • Determinación del requerimiento hídrico, manejo de cuencas y adaptación de diferentes sistemas de riego en la palma de aceite (escasez de agua, cambio climático y cosecha de agua).

Zona Central:

  • Control biológico de plagas (Stenoma, Cephaloleia, Leptopharsa, Strategus, Demotispa, Rhynchophorus palmarum, ácaros y defoliadores).
  • Identificación de enemigos naturales de plagas, operatividad de aplicación de controladores biológicos.
  • Evaluación de materiales Guineensis con resistencia y grados de tolerancia de híbridos OxG a la Pudrición del cogollo.
  • Requerimientos hídricos en materiales híbridos y alternativas de riego en Guineensis e híbrido OxG.

Zona Oriental:

  • Requerimiento y balance hídrico, y uso eficiente del agua (labores culturales).
  • Manejo integrado de plagas: control de plagas con entomopatógenos para Loxotoma, Pleseobyrsa, Strategus y mecanismos y equipos de aplicación.
  • Marchitez letal: diagnóstico temprano, manejo de la enfermedad en cultivos establecidos y en desarrollo, comportamiento de materiales, mejoramiento genético, identificación del patógeno y presencia del vector H. crudus en Maní, Casanare.

Zona Suroccidental:

  • Malogro de racimos
  • Polinización en híbrido: búsqueda de alternativas de polinización para híbridos (hormonas y aplicación líquida). Establecimiento de parámetros reproductivos del híbrido (polinización natural e insectos asociados al comportamiento de polinizadores, y calidad del polen); estudios sobre morfología y desarrollo floral.
  • Manejo nutricional de palmas OxG (4 - 8 años)
  • Se concluyó que es posible lograr la eficiencia en los cultivos de palma de aceite si se aplican indicadores a través de la selección de datos, teniendo en cuenta que las evidencias son claves para la obtención de resultados y evaluaciones, y que estos sean construidos acorde a las particularidades de cada región, sirviéndoles como herramienta para la toma de decisiones, seguimiento y retroalimentación de todos y cada uno de los procesos.

Al final se plantearon las siguientes reflexiones para el sector palmicultor colombiano:

¿Cuál es la palma que queremos, una palma biodiversa o un monocultivo?

¿Qué impacto y eficiencias puede tener el cultivo de la palma de aceite si no se cumplen los indicadores agronómicos de tecnología aplicada y los de las problemáticas priorizadas?

¿Se quiere una palma más amigable con el medio ambiente donde puedan tener un entorno más biodiverso en fuentes hídricas, fauna y flora?